La escleroterapia por
transiluminación se basa en la detección de las venas nutricias o de
drenaje de las telanglectasias. El transiluminador detecta con luz fria
en el espesor de la piel esos vasos.
Gracias a la apertura en C del dispositivo, las venas pueden ser canalizadas con jeringa y aguja en forma sencilla.
También pueden visualizarse, en sujetos delgados, perforantes subdérmicas.
Se recomienda la operación del transiluminador con escasa luz ambiente, lo que facilita la visión.
Con el uso del dispositivo el paciente se siente seguro, pues puede el
mismo comprobar la red venosa subyacente o telaglectancias que lo llevó
a la consulta. Esto genera confianza en el médico y jerarquiza la
consulta.